Los efectos de un fenómeno de “El Niño” muy severo y que se potenciarían más en los próximos meses llegan a nuestro país durante la primavera y, de acuerdo con los pronósticos, se esperan más lluvias que las habituales para la mayor parte del país, particularmente, sobre el Litoral, lo que aumenta el riesgo de crecidas de los ríos e inundaciones.
Según un informe al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, se espera que se convierta en el fenómeno más potente registrado en las últimas cuatro décadas y se extenderá por lo menos hasta febrero de 2027.
“Venimos de un invierno en el que los efectos del Niño ya se habían empezado a sentir, con temperaturas en promedio más moderadas y con lluvias más intensas en varias regiones”, expresó Matilde Rusticucci, investigadora del CONICET y profesora emérita del Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.
La experta manifestó luego: “Lamentablemente, todos estos impactos se van a potenciar en los próximos meses porque es en la primavera cuando este fenómeno se manifiesta con más fuerza sobre nuestro país”.
En efecto, lo que por lo menos desde el mes de marzo venía siendo anticipado por diversos centros de monitoreo climático de todo el mundo se terminó de confirmar y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) emitió un comunicado en el que sostiene que “El Niño está firmemente establecido y se intensificará en un evento muy fuerte en los próximos meses” y agrega: “Los pronósticos de la OMM muestran casi el 100% de probabilidad de que persista hasta febrero de 2027”.
“Cuando hablamos de lluvias más intensas de las habituales, nos referimos a la posibilidad de que el agua caída supere la capacidad de absorción que tiene la tierra”, explicó Rusticucci y agregó: “Estamos hablando de una perspectiva que prevé lluvias que pueden estar muy arriba de lo normal en el noreste del país. Y dado que también se esperan lluvias abundantes en el sur de Brasil, los ríos de esa zona van a traer mucha agua. De hecho, ya tuvieron que cerrar la Garganta del Diablo en las Cataratas del Iguazú”.
La región que abarca las provincias de Misiones, Corrientes, este de Formosa, Chaco y Santa Fe, junto con el sur de Brasil, y norte de Uruguay es la zona que se anticipa como el epicentro de las precipitaciones, pero las consecuencias de las lluvias abundantes pueden extenderse hacia el sur y afectar a la Provincia de Buenos Aires donde, por su geografía, las aguas escurren lentamente.
